viernes, 18 de julio de 2008

Bienvenida


Bienvenidos a la Bitácora Virtual de mi viaje de Ciencias Económicas alrededor del mundo.

En ésta página los invito a que conozcan éste increíble viaje que me permitió conocer cerca de 30 países e infinidad de personas en 5 meses a lo largo del 2007, año que resultó ser increíble e inolvidable.

Este Blog lo fui redactando durante el viaje y actualmente me encuentro re editando los posts para darle una mejor calidad a los relatos, por lo cual no se encuentra finalizado.

Los posts que he modificado corresponden a la travesía que realicé por los países de Europa y Estados Unidos, con excepción de Grecia y Turquía, los cuales serán los próximos en ser re postedos.

Para que les sea más fácil de indentificar, aquellos posts que tienen más de una foto, son aquellos que fueron modificados en su contenido. Luego de finalizado con éstos pasaré a modificar los relatos de Oriente, siguiendo con el mismo régimen de subir más fotos a medida que los actualizo. A su vez mi idea es ir mejorandolo contínuamente, agregando otras prestaciones...

En éste blog, pueden encontrar anécdotas y links a mis fotos, y básicamente se encuentran los puntos turísticos que fuimos conociendo en cada una de las ciudades que visitamos. Como para que les sea más fácil ubicarse, agregué un mapa interactivo en donde pueden acercarse y observar dónde se situan las ciudades que visitamos.

Creo que, humildemente, le puede ser de utilidad a futuros viajeros que desconozcan qué paseos realizar y a donde viajar, tomando como referencia los lugares que yo visite, y los lugares en donde me hospedé.

Espero que sea de su agrado y todas las sugerencias y comentarios serán bienvenidos.

Me despido de ustedes desde Montevideo, Uruguay.

Saludos cordiales,

Gastón Ojero

domingo, 2 de marzo de 2008

Washington - U.S.A.






El viaje de vuelta hacia Washington en bus duró también unas 3 horas, y nos tomamos, al llegar a la Terminal un taxi para llegar al que sería nuestro último hostal del viaje. Cuando llegamos al mismo tuvimos el inconveniente de que el ascensor estaba roto, y nos querían hacer subir 8 pisos por las escaleras, con todo nuestro equipaje a cuestas!!! Estaban locos!!! Pero esperamos como una hora a que lo arreglaran, y subimos sin problema.

El sábado 6 de Octubre fue nuestra primera jornada en la actual capital de U.S.A., y como no teníamos mucha noción de a donde ir, más allá de lo clásico, nos tomamos unos instantes en buscar alguna información adicional, y mapas de la ciudad.

Así fue, que luego de obtener esto, salimos a caminar por las calles de la ciudad. Pudimos ver a lo lejos el edificio del Capitolio, el cual es por ley, el edificio más alto de la ciudad, no pudiendo construirse edificios que lo superen en altura… También pasamos por el Ronald Reagan Building y el White House Visitors Center. Allí informan sobre la historia de la famosa Casa Blanca, y de los Presidentes y sus familias que han pasado por ella. Luego pasamos por el edificio del Departamento del Tesoro, justo al lado de la Casa Blanca, a la cual fuimos a continuación. Al llegar a ésta nos llevamos una gran decepción, pues solamente se puede ver una pequeña parte, y no la toma principal que yo hubiese querido ver. Me sorprendió que, sobre la Avenida Pennsylvania, y justo enfrente a la casa, habían unos cuantos chicos jugando al Hockey sobre patines, y una mujer que estaba protestando, aparentemente desde hace muchos años…

Justo al lado de la mansión, se encuentra el D. Eisenhower Building, también del Gobierno de los Estados Unidos. Aparentemente, una gran mayoría de los edificios de interés de Washington son del Gobierno de los Estados Unidos. Se nota constantemente que es la capital política del país. Seguimos caminando por las calles, inmersos en un intenso calor. Seguimos caminando por las calles hasta que dimos con el Edificio del Banco Mundial, situado muy cerca del Fondo Monetario Internacional y de la George Washington University. Hacia ésta última nos dirigimos e ingresamos a conocer la Escuela de Leyes. Quedamos impresionados con el lujo y nivel de las instalaciones, y vimos muchos alumnos estudiando ahí mismo, a pesar de ser sábado. Desde ahí fuimos a lo que viene a ser el pulmón de la ciudad, un gigantesco parque en donde se concentran muchos monumentos importantes.

Al primero que fuimos fue el de los Veteranos de Guerra de Vietnam. Luego fuimos al Lincoln Memorial , el cual es inmenso, y permite evaluar todo el aprecio que pueblo american o tiene con él. Entre éste y el Monumento de Washington, se encuentra la famosa Piscina, en donde Forrest Gump da su discurso (que nadie oyó) sobre la Guerra de Vietnam y se encuentra luego con su amiga Jenny. Desde el mismo se puede ver al fondo el Capitolio.

Después de aquí seguimos paseando por el parque y fuimos al Memorial de la Segunda Guerra Mundial. Es increíble el espacio que ocupan las Guerras en éste país. Desde aquí fuimos al Monumento u Obelisco de Washington, el cual es muy grande, como no podía ser de otra forma. Pero como estábamos muy cansados no le dimos mucha trascendencia, y seguimos nuestro rumbo, pero ésta vez, rumbo al albergue, pues estábamos fulminados.

Por la noche, y a pesar de que no disponíamos de efectivo prácticamente, nos anotamos en un tour gratuito por el Dupont Circle, un barrio de la ciudad. Y estuvo bueno. Marc, nuestro guía, le puso mucha onda e hizo el paseo muy ameno. Pasamos por la Embassy Row, una zona en donde se ubican edificios o casas de varias embajadas de algunos países. Luego fuimos a un pool llamado Buffalo Billiards, que estaba muy bueno. Después de eso volvimos al albergue. Era el fin de una larga jornada.

El domingo era el turno de otro tour gratuito, ésta vez fuimos al Cementerio de Arlington y Georgetown, otro barrio de la ciudad. Y puede resultar algo fuerte para algunas personas ir de “turismo” a un cementerio, pero éste es de los más importantes de Estados Unidos.

Éste cementerio es muy conocido por ser aquél en donde se encuentran los restos de J.F. Kennedy y su familia. Además, es en donde quedan los restos mortales de los militares, ya sean los caídos en combate, como los veteranos. También hay una Tumba al Soldado Desconocido, vigilada todos los días por militares. El paseo estuvo bueno, pero fue muy largo!!! Allí en Arlington, lo primero que hicimos fue ir al cambio de guardia, a las 11 a.m., lo cual aparentemente es un honor para los militares poder hacerlo. Para los turistas por lo menos es bastante gracioso. Se pueden ver muchas tumbas de soldados de la Primera y Segunda Guerra Mundial, así como de otras guerras más recientes como las de Irak y Afganistán.

Ya saliendo del cementerio, y rumbo al barrio de Rosslyn, nos encontramos con otro monumento a las tantas guerras que tuvieron en éste belicoso país.

Seguimos nuestro cansador trayecto hacia Georgetown, un hermoso barrio de la ciudad, cruzando la famosa Ruta 66, y el Potomac River, a través del Francis Scott Key Bridge. Desde éste se puede vislumbrar el famoso edificio de Watergate, de Richard Nixon. Al llegar a la otra orilla del río, nos dirigimos a la universidad de Georgetown, una de las más importantes de U.S.A. Tuvimos también la posibilidad de ver unos famosos escalones de la película El Exorcista, allí mismo. El edificio de la ciudad es de un estilo muy bonito, parecido al Gótico Inglés. Luego tomamos por unas callecitas muy bonitas, una de las cuales pertenecía a los Kennedy, valuada en U$S 8:000.000. Es una zona con casas muy caras.

Estando todos tremendamente agotados, el paseo terminó en una zona comercial muy pintoresca, en la calle M y Wisconsin, donde habían muy lindas tiendas exclusivas. Fue por ésta misma calle M que nos volvimos caminando rumbo al albergue, conociendo un poco más la ciudad.

El día lunes 8, fue el último día entero de visitas en Washington, el cual lo habíamos reservado para visitar Museos. Es así que rumbo a ellos, pasamos por algunos lugares importantes, como por ejemplo el edificio del F.B.I. y el Archivo Nacional. Washington es una ciudad que se caracteriza por tener edificios majestuosos, especialmente aquellos que albergan a organismos del Estado.

Los museos más importantes de la ciudad se concentran en la llamada Institución Smithsonian, con una gran diversidad de museos, todos ellos gratuitos. El primero que visitamos es el Air & Space Museum, magistral museo, y único en su especie. Allí se pueden ver piezas de la evolución de la era espacial, como piedras lunares, naves espaciales, aviones, satélites, trajes espaciales, el módulo Columbia del Apollo 11. Se puede ver el Spirit of Saint Louis, avioneta en la cual se atravesó por primera vez el Océano Atlántico. También hay elementos que explican la hazaña de los hermanos Wright. Hay objetos verdaderamente increíbles. También se pueden ver aviones y armas utilizadas en guerras.

Después de visitarlo, nos fuimos al Castillo Smithsonian, pero resultó ser solamente un centro de información turística. Allí mismo se encuentra la cripta en donde yacen los restos de James Smithson, fundador de la institución.

Desde aquí cruzamos el parque y pasamos por el jardín del Nacional Gallery of Art, para ingresar al Museo de Arte propiamente. Allí vimos obras de Rembrandt, Botticelli, Leonardo Da Vinci, Rápale. El Greco, Tiziano, Paul Cézanne, Auguste Rendir, Vincent Van Gogh, Paul Gaugin y Pablo Picasso, entre otros.

Y así fue como transcurrió nuestro último día de visitas a museos. Desde allí nos quedaba solamente visitar el edificio más alto, el Capitolio. Tan cansados estábamos en nuestra última jornada, que sencillamente nos recostamos en el césped para vislumbrar el edificio. Y así fue como luego emprendimos el retorno al albergue. Estuvimos buscando el MCI Center, el estadio en donde juegan los Washington Wizards, de la NBA. y lo encontramos en la zona de la Chinatown. Tratamos de ingresar pero no nos fue posible, y ahí tomamos la decisión de volver al albergue, ya nuestro viaje estaba llegando a su fin…

Como el vuelo rumbo a casa partía el martes cerca de las 22 hs., teníamos prácticamente todo el día para poder pasear. Pero era tal el cansancio que teníamos acumulado, fruto de éstos 5 meses de viaje, habiendo sido los 2 últimos los más desgastadores, que decidimos quedarnos en el albergue a descansar. Yo aproveché para ir a cambiar mis travelers, y luego nos quedamos en el lobby del albergue con Henry, aprovechando de la Internet inalámbrica.

Un poquito pasadas las 15 hs., dejamos el albergue para emprender el trayecto al aeropuerto, el cual lo hicimos de la forma más económica posible. Nos tomamos el subte hasta la estación Rosslyn, desde donde nos tomábamos el bus hacia el aeropuerto, situado a unos 60 kms. del centro de la capital. Por suerte al aeropuerto llegamos con tiempo, pues nos pasaron cosas insólitas.

Si bien fuimos prácticamente los primeros en llegar, nos sorprendimos cuando nos dijeron que no podían asignarnos los asientos, pues no sabían si tenían lugar para nosotros, y repito, a pesar de ser de los primeros en llegar, cerca de 5 horas antes de la hora de partida del vuelo.

Como si esto no fuera poco, nos “tocó” la revisación “completa” en donde nos abrieron las valijas y las revisaron por todos lados. Además, los inspectores de migraciones nos “revisaron” personalmente también. Allí nos preguntaron infinidad de cosas, tantas que me marearon, y en la distracción no recordaba en donde había guardado mi pasaporte!!! Pensé que lo había perdido!!! Fueron algo así como 10 minutos de desesperación, en donde le pregunté a todos los oficiales con los que había hablado antes. Por suerte lo pude encontrar entre mis pertenencias, y quedé más tranquilo. Si no lo encontraba no volvía.

Unos minutos antes de subir al avión nos encontramos con una pareja del grupo, con quienes habíamos hecho algunos paseos en España.

Ya estábamos con muchas ganas de volver, y la adrenalina por la llegada a mi país y el reencuentro con mis seres queridos hacía muy emocionante ese momento. Y estando en el avión nos preguntábamos cómo sería el reencuentro, la llegada… la cual por suerte, estuvo muy linda.

lunes, 25 de febrero de 2008

Filadelfia - U.S.A.


El vuelo hacia Washington D.C. en realidad lo utilizamos como medio para llegar a nuestro siguiente destino, que lo constituía la ciudad de Filadelfia. Pero a la misma llegamos, luego de tomar un bus de la famosa Grey Hound Company, partiendo de la Terminal, en el centro de la ciudad de Washington.

Estábamos bastante preocupados con el vuelo desde Chicago, pues el mismo se retrasó de forma imprevista, y teníamos el cronograma sincronizado a la perfección, para hacer la combinación e irnos hacia Filadelfia. Fue bastante estresante para nosotros llegar a la Terminal de buses, pero lo hicimos unos pocos minutos antes de que el ómnibus partiera. Tuvimos suerte.

El bus desde Washington hasta Filadelfia duró unas 3 horas aproximadamente, y así fue que llegamos bastante tarde a la capital del Estado de Pennsylvania, cerca de la media noche.

Y lo primero que hicimos fue pelearnos con los taxistas para conseguir un buen precio hasta el albergue, que luego de varios intentos frustados, no pudimos bajar de 10 U$S. Al llegar al Bank Street Hostel, quedamos bastante sorprendidos, primero por que la Bank Street no era otra cosa sino un callejón con salida, y luego por las condiciones del albergue, el cual puedo decir, fue el peor de todos en los que estuvimos, con una habitación compratida para 20 personas… jejje. Por lo menos la recepcionista era simpática, aunque no parecía tener mucha vida social. De todas formas, y por suerte, la pasamos muy bien.

El viernes 5 de Octubre, un poquito pasadas las 9.30 a.m. salimos del albergue a conocer esta ciudad, que fue la primera capital de los EE.UU. Teníamos muchas cosas para ver, pero poco tiempo, pues solo disponíamos de esa jornada, ya que por la tarde-noche volvíamos a la ciudad de Washignton.

Nuestro primer destino fue visitar el Independence National Historical Park, en donde se firmó la Declaratoria de la Independencia y la Primera Constitución del país, más precisamente en el Independence Hall. Pero el tour guiado por ahí comenzaba unas horas más tarde, entonces aprovechamos para visitar el Liberty Center, en donde se encuentra la Campana de la Libertad. Mientras que esperamos a que llegara la hora para el tour, también fuimos a la Plaza Washington, en donde está la Tumba del Soldado Desconocido. Visitamos también el Independence Visitor Center, el National Constitution Center y el U.S. Mint, en donde se crea la moneda y hay un museo. También pasamos por el edificio de la Reserva Federal y el U.S. Federal Building.

Cuando por fin llegamos al tour, una muy simpática oficial nos dio la bienvenida. Allí nos esperaba otro policía que con un inglés bastante claro nos explicaba algo del edificio. Luego fuimos a conocer el salón en donde se firmó este hecho importante, que es inmortalizado por un famoso cuadro allí presente.

Luego de ésta visita histórica fuimos a conocer la nueva ciudad. Y como mucha plata no teníamos caminamos un montón.

La primera zona por donde anduvimos fue la China Town, la cual es muy similar en todas las ciudades “yankees”. Caminamos por la Arch Street, y pasamos también por el Pennsylvania Convention Center. Enseguida ingresamos al Reading Terminal Market el cual es muy pintoresco. Desde ahí pasamos por la Intendencia, el City Hall, en donde me llamó la atención el hecho de que hay un Gift Shop!!! Los tipos la tienen clara, y no pierden el tiempo en cuanto a negocios…

Desde ahí tomamos una diagonal en donde se puede apreciar la Plaza JFK. Nos llamó mucho la atención el agua teñida de rojo de una fuente allí mismo. Seguimos por la diagonal hasta la Logan Square, y continuamos por el Franklin Parkway hacia el Philadelphia Museum of Art, famoso edificio por ser poseedor de la escalinata en donde el gran Rocky Balboa entrenó!!! Esa zona es conocida por sus grandes museos. Allí en el museo de arte nos detuvimos unos instantes a sacarnos algunas fotos con la estatua de Rocky. A su vez recreamos algunas escenas de la película, subiendo la escalinata… Era para divertirnos!!! (que infantiles no???). Ya desde ahí emprendimos retorno hacia el centro pues prácticamente habíamos visto lo planeado. Es así que volvimos por la Market Street (la principal), con un cansancio tremendo por todo lo que veníamos “zapateando” últimamente…

Al llegar al hostal aprontamos todo para partir hacia la terminal de buses pues debíamos retornar a Washington. Se puede decir que a Filadelfia lo descocimos…

viernes, 1 de febrero de 2008

Chicago - U.S.A.


El martes 2 de Octubre, fue nuestro primer día en Chicago, y a pesar del cansancio acumulado lo aprovechamos muy bien. Y como estábamos en el centro, estábamos disfrutando mucho el paisaje que nos brindaban los rascacielos.

Nuestra recorrida por la ciudad la comenzamos por la Congress Parkway, y fuimos hasta la Michigan Avenue, la más importante de la ciudad. Allí se concentran las tiendas más llamativas de la ciudad. Después de ahí fuimos al Millenium Park, el cual constituye el “pulmón” de la ciudad. Allí se encuentra la bellísima Buckingham Fountain, con bellas esculturas. Desde allí fuimos en dirección sur por la rambla sobre el Lago Michigan. La vista del centro de la ciudad es magnífica desde allí. En esa zona se encuentran algunos de los más importantes museos de la ciudad. El primero que visitamos fue el de historia natural: The Field Museum. Nos gustó mucho el mismo. Allí vimos desde dinosaurios hasta aves, rinocerontes y osos, por ejemplo. A su vez, habían exhibiciones de las Americas, del antiguo Egipto (en donde para variar, habían muchas “joyas” arqueológicas robadas a los egipcios), y del Tibet. Estuvo bueno, y además lo hicimos rápido, entonces no nos aburrimos. Al lado de éste museo se encuentra el Shedd Aquarium, el cual estuvo espectacular. A la entrada nos enteramos que el acceso era gratuito (al igual que el de Historia Natural), pero había una gran parte del museo que era paga. Para poder entrar a la misma les mostramos el carnet de prensa, el cual nos permitió ahorrarnos unos cuantos dólares. Es muy impresionante ingresar al mismo y encontrarse con un gran estanque repleto de agua, con decenas de peces de todo tipo y color, muchos corales, y una mujer buzo alimentándolos. Vimos rayas, tortugas, tiburones, caballitos y estrellas de mar, cangrejos, etc. En la sección paga nos encontramos con un espectáculo de delfines en donde los instructores nos explicaban cómo enseñan a estos inteligentes animales los trucos. También habían ballenas “bebé” en una inmensa piscina. Estuvo muy bueno. Desde aquí nos fuimos al Adler Planetarium, pero éste no estuvo tan bueno, salvo por unos shows a donde ingresamos en el Star Rider Theater (dentro del planetario): el Time Space y el de Black Holes, en donde en el primero hacían una síntesis de la evolución, y en segundo explicaban sobre la formación de los Agujeros Negros. La novedad del espectáculo consiste en que se trata de un teatro de 360°, en un ambiente de cuasi realidad virtual.

Después de aquí nos fuimos al Soldier Field, el estadio de los Chicago Bears del Fútbol Americano. Tratamos de ingresar al mismo, pero no nos fue posible, ya que se encontraba cerrado. Podrá resultar curioso el porque de nuestro interés en visitar estadios, lo cual hemos realizado en todo el viaje. Y es por una sencilla razón, que consiste en ser amantes de los deportes, y que mejor que visitar el lugar en donde se desarrollan los mismos… Fue una lastima no haber podido llegar al campo de juego.

Habiéndole dedicado prácticamente todo el día a visitar museos, lo que nos faltaba era salir a “trillar” la ciudad. Y como nos dimos cuenta que la Michigan Avenue era la más importante la recorrimos casi toda. Y paseamos, sacamos fotos, vimos muchos hoteles de alta categoría (no de alta rotatividad, jejje), rascacielos, en un muy bello entorno. Cruzamos el Río Chicago y seguimos por la Michigan, la cual a esa altura tiene un apodo: Magnificent Mile Shopping, y esa sí que constituye la zona más exclusiva, con tiendas de lujo y bellísimo ambiente. Pasamos por la Plaza de las Américas en donde se encuentran las banderas de los países miembros. Ya al oscurecer subimos a la Torre Hancok, en cuya cima hay un observatorio, en donde la vista es deslumbrante, de toda la ciudad, incluso se pueden ver ciudades de otros Estados próximos a Illinois. Ya al final de la jornada, y luego de estar muy cansados nos volvimos al albergue a descansar.

EL martes 3 de Octubre nos levantamos temprano, y luego de desayunar de forma muy abundante, salimos a recorrer la ciudad. Nuestra primer parada iba a ser la Torre Sears, el edificio más alto, y símbolo de la ciudad. Pero de camino a este rascacielos nos topamos con la Chicago Board Options Exchange, o la Bolsa de Intercambio de Opciones, la más importante en el mundo en ese rubro.
Como dignos estudiantes de Ciencias Económicas, quisimos entrar a verla, pero no nos fue posible. A partir de los atentados terroristas del 11/9 se han cancelado las visitas turísticas a este tipo de lugares. Fue una lástima no haber podido entrar. Es así que luego de éste frustrado intento, ahí sí, fuimos directo a la Torre Sears. Al ingresar a la misma, nos sorprendimos de lo caro que era el valor de la entrada (U$S 18.75). La vista desde arriba es magnífica, y muy diferente a la que vimos la noche anterior en Hancok. Esto nos permitió poder ver la ciudad desde lo alto, de día y de noche. Estuvo muy lindo, y pudimos identificar algunos puntos turísticos.

Nuestro siguiente destino fue visitar el mítico estadio de los Chicago Bulls, los múltiples campeones de basket de la NBA, y donde el espléndido Michael Jordan se consagró. Fuimos caminando al estadio, decisión que fue acertada por los lindo lugares por los cuales paseamos, pero muy distante de donde nos encontrábamos, por lo cual nos resultó muy cansador, y ni que hablar del calor reinante, pues ya nos encontrábamos cerca del medio día.

Fuimos caminando por la Adams Street, en dirección Oeste, en donde pasamos por zonas muy lindas, como la Greek Town.

Cuando llegamos al United Center, tratamos de ingresar al mismo, para poder conocerlo por dentro. No había mucho movimiento en la zona, pues nos encontrábamos fuera de temporada, y casi todas las puertas de acceso estaban cerradas, salvo una, por donde ingresamos. Lamentablemente el seguridad no nos dejó visitar el estadio, y nos mandó a sacarnos fotos con la estatua de Jordan que se encuentra en la entrada principal!!! Y lógicamente que eso sí lo hicimos… Nos sacamos fotos con ella de todos los ángulos posibles, y después de eso nos volvimos.

La vuelta, al medio día, estuvo acompañada de un calor agobiante. Y volvimos al Financial District , en donde muchos miles de millones de dolares se generan diariamente. Allí vimos edificios importantes, como el de la Reserva Federal y la Chicago Board Exchange, sobre la La Salle Street. Desde allí, y luego de haber cambiado mis travelers, nos fuimos hacia la Michigan Avenue, para visitar el Millenium Park, con modernos ornamentos y monumentos. Un monumento que nos llamó la atención es un inmenso “maní” de metal, que resultó ser muy gracioso, y de un aspecto algo futurista. Realmente muy original y bonito.

De ahí comenzamos a caminar en dirección Este, para dirigirnos al Navy Pier, sobre el Lago Michigan. Hay que aclarar que todos estos trayectos los hicimos caminando, lo que nos generaba un desgaste físico bastante importante.

Llegamos al Lago Michigan, en donde nos encontramos con un gran puerto de yates. Bordeamos el lago y llegamos al Navy Pier, el cual no presentaba mucho movimiento. Nos dimos cuenta que tenía muchos juguetitos del estilo parque de diversiones, como la Casa de los Espejos. Pero no había mucha gente, y algunas atracciones estaban cerradas. Luego de haber paseado un rato por ahí, volvimos a la zona del Norte del Chicago River, en donde está la Magnificent Mile Shopping, y todo su glamour.

Ya la noche estaba cayendo, y esto embellecía a la ciudad, le daba otra cara, otro aspecto. Y con esto estaba finalizando nuestra estadía en Chicago. Una magnífica ciudad, muy bella. Me pareció algo así como la hermana menor de Nuevas York, que por ya conocerla, en esta oportunidad no iba a volver a visitar.

Al regresar al albergue aprontamos nuestras valijas, ya que a la mañana siguiente debíamos madrugar para tomarnos el avión hacia Washington D.C.